A CIEN PESOS EL ALMA

por Larry West

Vamos al negocio de ganar almas. Tenemos un capital sin límite y estamos buscando entre la hermandad a aquellos que quieran ganar dinero. ¿Quieres ganar un par de cien dólares extra por semana? Puedes hacerlo con un pequeño esfuerzo adicional.

Aquí está la descripción del trabajo: Cuenta el evangelio a alguien y ganarás cien dólares. Lo que tienes que hacer es contar el evangelio. Dios promete dar el crecimiento (1 Cor. 3:6).

Una vez que la gente oye el evangelio, casi siempre lo siguen y lo obedecen. Es cuando no lo oyen en su totalidad que se aguantan o se niegan a obedecerlo. De la misma forma que hay que entrenarse en una empresa nueva, así hay que entrenarse cuando se quiere ganar almas. Entrenamiento, práctica y desarrollo son necesarios para tener éxito en ganar almas.

Tu puedes ganar dinero extra, aún cuando trabajas en tu empleo presente. Puedes ganarlo en tu residencia, en tu oficina, mientras haces fila en algún supermercado. Puedes hacerlo mientras pescas en tu lugar favorito o mientras estás sentado mirando tu hijo jugar pelota.

Cuenta el evangelio a alguna persona y ganarás cien dólares. Si te gusta hablar con la gente, puedes sorprenderlos con la nueva de que han recibido un premio que vale más que cualquier premio de la lotería y TE PAGAN POR HACERLO. Debes aprovechar las oportunidades. Entre a más personas le hables, más dinero ganarás. ¿Quieres más? Tenemos un incentivo adicional: las primeras 500 personas que respondan a este anuncio recibirán un bono de $50.00. Favor de llamar hoy mismo.

¿Te sorprendes con el anuncio de arriba? No es real. ES FALSO. Pero a veces pienso que si tal anuncio fuera verdadero, ¿cuántos de nosotros nos olvidaríamos de nuestras excusas acostumbradas? ¿Nunca has pensado en esto? A $100.00 por alma, ¿cuántos estaríamos más dispuestos a hablar? ¿Cuántas veces cambiaríamos el tema de conversación a la gente de deportes y de política para hablar del evangelio? ¿Estaríamos más dispuesto a hablar con nuestros familiares y con gente nueva? Los hermanos de "Yo-no-puedo" y los "No-es-mi-talento" dirían "Como necesito el dinero voy a tratar".

Predicar el evangelio no es cuestión de talento si no que es simplemente asunto de prioridades. Es asunto de amor para el Señor y para las almas perdidas.

Si pudiéramos ganar $100.00 por contar el evangelio a una persona, ¿cuántas iglesias perderían tiempo en confraternidades y actividades para los jóvenes? En sí, estas actividades no son malas pero durante estas actividades estaríamos aprovechando el tiempo contando el evangelio. De hecho, un alma vale más que $100.00. La verdad es que vale más que todo el dinero del mundo. Eso es verdad. Y si es así, ¿por qué no estamos más dispuestos?

Tal vez cuando leíste el anuncio, no te motivó. Tal vez te dio asco. Es cierto que poner precio a un alma para poder evangelizar da pena. Pero ¿cuánta pena es necesaria hasta que no empecemos a evangelizar? Ofrecer dinero por las almas está fuera de cuestión, pero si yo tuviera los recursos, estaría tentado hacerlo así. Estoy de acuerdo con el apóstol Pablo quién dijo: "Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los uno anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio. ¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún" (Fil.1:15-18).

Hermanos, ¿cuántos estaríamos motivados a poner nuestras excusas a un lado y empezar a hablar a las almas el evangelio si fuera $100. 00 por alma?