AMOR VERDADERO

por Elmer N. Dunlap Rouse

Existen muchas razones religiosas, fisiológicas, médicas, éticas y legales por las cuales uno debe abstenerse del sexo antes de casarse. Aquí presentamos ocho razones sociológicas del libro Sex, Love or Infatuation: How Can I Really Know? por Ray E. Short, profesor de sociología en la Universidad de Wisconsin en Platteville. ¡Jóvenes, prepárense para unas sorpresas!

(1) "El sexo antes del matrimonio tiende a separar la pareja". En otras palabras, el hombre tiende a perder interés y la mujer tiende a usar su cuerpo para retenerlo.

(2) "Muchos hombres no quieren a las mujeres que han sostenido relaciones sexuales antes de casarse". Quieren llevar a la cama a cuantas mujeres pueden, pero al casarse, quieren una virgen.

(3) "Los que sostienen relaciones sexuales antes de casarse tienden a tener matrimonios menos felices'.

(4) "Los que sostienen relaciones sexuales antes de casarse tienden más a divorciarse".

(5) "Los que sostienen relaciones sexuales antes de casarse tienden a tener amantes después de casarse". Según el estudio Kinsey, entre más relaciones sexuales uno tenga antes del matrimonio, más probable que uno cometa adulterio después de casarse.

(6) "El sexo antes del matrimonio puede cegar a la persona a casarse con una persona incorrecta". Muchos confunden las relaciones sexuales con el amor. Conviven pero no se quieren.

(7) "Los que sostienen relaciones sexuales antes de casarse tienden a lograr satisfacción sexual antes que otros pero tienden a estar menos satisfechos con su vida sexual a lo largo del matrimonio". Es mejor aprender con su cónyuge sin haber cogido clases anteriores.

(8) "Malos hábitos sexuales que uno aprende antes de casarse tienden a perjudicar el matrimonio". Por ejemplo, muchas mujeres son incapaces de sostener relaciones en el matrimonio por su sentido de ansiedad y culpabilidad que le causaban sus relaciones sexuales antes de casarse.

Dios no nos resta el gozo ni la libertad, sino que los multiplica. Para aquellos que le aman, todas las cosas salen a bien (Rom. 8:28), pero Dios sabe castigar a aquellos que lo desprecian (Gál. 6:7). No todo es correcto sólo porque nadie se lastima y nadie se entera. Tampoco es cierto que todos lo hacen. El sexo fue creado por Dios para unir a dos personas públicamente casadas y producir uno de los eventos más felices e increíbles de nuestro mundo: traer hijos al mundo. Usar pastillas o profilácticos para evitar el embarazo es un engaño porque científicos han comprobado que fallan muchas veces. Al quedar embarazada, habrá presión de asesinar a la criatura o de casarse con uno que ya ha comprobado ser irresponsable. Muchos jóvenes son muy confiados hasta que llega el embarazo. Entonces quedan locos y sin idea. Si contraen SIDA, mueren a los tres años. Pues sí, quien tiene el virus posiblemente ni sabe que lo tiene y parece tan saludable como cualquier otro.

Las relaciones sexuales constituyen una expresión de amor solamente cuando envuelve el compromiso total del matrimonio. Sin ese compromiso son baratas y feas. Sin el matrimonio, la mujer es sólo un cuerpo. Causa inseguridad y miedo porque muchas relaciones no duran hasta el matrimonio. Le afecta su auto imagen. Al darse cuenta otros, se le hace más difícil conseguir novios serios ya que la conceptúan como fácil.

Al joven le afecta. No es posible aprovechar a una muchacha y exponerla a peligros y problemas familiares sin sufrir daño uno mismo. Amor verdadero sería protegerla. Aprovechar su debilidad es egoísmo. Invito a todo joven a firmar el voto que acompaña este artículo.