LA IGLESIA DE LA BIBLIA

Por Justo Dorantes

 

 

Si miramos a un reloj nos dar’amos cuenta que tom— mucho empe–o del dise–ador para construirlo. Si usted abrir’a ese mismo reloj se dar’a cuenta de los muchos componentes de los cuales el reloj esta hecho. Otra vez pensemos en el empe–o y trabajo que tom— en hacer ese reloj. ÀHa visto usted un avi—n volar? Imag’nese el trabajo y empe–o del fabricador! ÀHa visto usted los grandes puentes que comunican ciudades, las grandes pir‡mides que fueron construidas por nuestros antepasados? No necesitamos ser super sabios para darnos cuenta que nada de esto existe por accidente, sino al contrario, nacieron de un prop—sito definido.

 De igual modo, la creaci—n de la sagrada Biblia, la salvaci—n que tenemos en Jesucristo, y la iglesia que Jesœs prometi— establecer (Mateo 16:18) no vinieron por casualidad, sino como una realizaci—n del prop—sito eterno de nuestro Creador.

LA IGLESIA DE CRISTO - PLANEADA POR DIOS



A travŽs de las sagradas escrituras leemos que la iglesia exist’a en la mente de Dios desde los primeros tiempos. Y aœn en el d’a de hoy, casi 2000 a–os despuŽs de su establecimiento, la importancia de la iglesia es incalculable. Fue concebida por Dios mismo, siendo que Žl la planific— y prometi— desde la creaci—n del hombre. La Iglesia del Nuevo Testamento no fue concebida, o construida accidentalmente, debido a un pensamiento tard’o que, por accidente, habr’a de realizarse. Es obvio que Dios deseaba la existencia de la iglesia y por eso, ella formar’a parte integrante en el Plan Divino para redimir a un pueblo escogido entre el mundo perdido. ÀY cu‡l seria la funci—n de este pueblo escogido por Dios? Servir al Se–or aqu’ en este mundo y luego vivir para siempre con Žl en el cielo.

 Cada persona debe mirar a la Biblia y SOLAMENTE la Biblia nos mostrar‡ si somos parte de esa iglesia que Dios plane—. No miremos a ense–anzas de hombres sino solamente a la Biblia. En las siguientes l’neas continuaremos viendo las caracter’sticas de la iglesia.

Sê PODEMOS IDENTIFICAR A LA IGLESIA QUE DIOS PLANEî


Ninguno que conoce la palabra de Dios negar’a la existencia de la iglesia. Pero, Àcu‡l iglesia, entre tantas qua hay? Y, Àde d—nde vinieron tantas? Estas preguntas, como muchas otras siempre han surgido, y han sido contestadas de muchas maneras diferentes a travŽs de los siglos. ÀCu‡les han sido los resultados? Millares de denominaciones y sectas distintas, cada cual dando una respuesta diferente a estas preguntas. Pero, no escuchemos las respuestas de los hombres, porque no valen nada. Antes bien, busquemos en la Biblia la respuesta correcta, pues es la palabra de Dios y la fuente verdadera de la informaci—n divina.





LO QUE LA IGLESIA BIBLICA ES



Para entender mejor el significado de la iglesia, podemos describirla con los siguientes tŽrminos b’blicos.

* El cuerpo de Cristo . . . La iglesia es el cuerpo espiritual de Jesœs, siendo Žl la cabeza (Efesios 5:23). Hay solamente un cuerpo (Efesios 4:4). Y, Žste es el œnico cuerpo, la œnica iglesia, de la Biblia (Colosenses 1:18).

* La casa de Dios . . . La palabra "casa" en las Escrituras sugiera la necesidad de una familia, lo cual nos ayuda a entender que la iglesia es la familia verdadera de Dios. En I Timoteo 3:15 el ap—stol Pablo dice que la casa de Dios es la iglesia del Dios vivo. Dios es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos (G‡latas 3:26, 27; Efesios 1:3).

* El reino de Dios . . . Lea Juan 18:36 y Hechos 8:12, por ejemplo. La palabra "reino" demuestra la necesidad de un rey, Cristo (Apocalipsis 12:10). Sin embargo, para un rey, Jesœs requiere un reino. Sabemos que este reino ya existe (Hechos 8:12; Apocalipsis 12:10). Sus sœbditos somos todos sus seguidores, su territorio es el mundo entero y su ley es el Nuevo Testamento. En la Era Cristiana, la iglesia de Jesœs es su reino y los cristianos forman parte de Žl (Mateo 16:18, 19; Colosenses 1:13; Efesios 3:6).

* La Biblia tambiŽn se refiere a la iglesia con los siguientes nombres: Vi–a del Se–or (Juan 15:1-8). El reba–o del Se–or (Juan 10:18). El camino de Dios (Juan 14:6). Familia de Dios (Juan 13:35; Colosenses 2:2; I Pedro 1:22 y I Juan 4:21). El templo de Dios (I Corintios 3:16, 17 y I Pedro 2:5). El sacerdocio de Dios (I Pedro 2:5-9; Apocalipsis 1:6). Pueblo o naci—n santa (I Pedro 2:9).

 Vemos que Dios dise–— su iglesia y quiere que las personas como usted sean parte de ella. Dios puso tanto empe–o en su iglesia ÀPor quŽ no estudiarla mas en detalle y as’ podemos saber si somos parte de ella? Le invitamos a estudiar la Biblia con un coraz—n sincero buscando esa iglesia que Dios planeo para que usted sea parte de ella.

DIOS QUIERE QUE SEAMOS SALVOS, PERO CON LOS REQUISITOS QUE EL HA DADO, NO TRADICIONES DE HOMBRES



La Biblia claramente nos dice que Dios quiere que nosotros seamos salvos de condenaci—n, pero tristemente la gente no quiere ser salva. Tal vez usted a conocido a mucha gente que ignora completamente la Biblia y no quiere hacer lo que la Biblia dice. Otra gente prefiere seguir tradiciones que aprendieron desde ni–os, lo triste es que esas tradiciones no se encuentran en la Biblia y Dios no lo aprueba. Cuando el juicio venga (II Pedro 3:7) vamos a ser juzgados no por que cumplimos ciertas tradiciones si no que Dios nos va a juzgar por lo que Žl nos dejo escrito en la Biblia. Mucha gente se sorprender‡ en el d’a del juicio y dir‡n "Se–or nosotros hicimos esto o lo otro." Eso no vale delante de Dios. Jesœs mismo dijo "No todo el que me dice: Se–or, Se–or, entrar‡ en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est‡ en los cielos" (Mateo 7:21). Cada persona dar‡ cuentas a Dios dependiendo de lo que hagamos mientras estemos en este cuerpo. Ojal‡ y sigamos lo que Dios ha dicho en la Biblia y no tradiciones de hombres.



COMO UNO ACEPTA LA SALVACION QUE DIOS NOS DA



Cuando leemos la Biblia nos damos cuenta que Jesœs dio los pasos para que uno sea salvo. Jesœs mismo dijo "Por tanto, id, y haced disc’pulos a todas las naciones, bautiz‡ndolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp’ritu Santo" (Mateo 28:19). Eso fue lo que Jesœs dijo y eso es lo que se debe hacer para ser salvo. En el libro de Marcos capitulo 16 y vers’culo 16 nos dice lo mismo "El que creyere y fuere bautizado ser‡ salvo." Entonces para ser salvos necesitamos hacer exactamente lo que Jesœs dijo, lo cual es arrepentirnos y bautizarnos.

 DespuŽs que Jesœs se fue al cielo los ap—stoles empezaron a ense–ar exactamente lo que Jesœs dijo, ellos no le a–adieron, ni le quitaron a lo que Jesœs dijo. Lea usted como la gente lava sus pecados en las siguientes escrituras (Hechos 2:38, 41; Hechos 8:12; Hechos 8:36-39; Hechos 10:48; Hechos 16:15; Hechos 16:33) esa era la manera en la cual la gente se agrega a la iglesia y viene a ser salvo. As’ que vemos que cuando uno se arrepiente y se bautiza uno se agrega a la iglesia y sus pecados son perdonados. Esto es lo que una persona tiene que hacer para seguir lo que Jesœs ha dicho. 



UN RESUMEN DE LO QUE HEMOS APRENDIDO DE LA BIBLIA



Nosotros estamos contentos de que usted este interesado en hacer lo que Dios manda, pero eso no es suficiente para que usted obtenga la salvaci—n, sino que llevando acabo lo que Dios dice eso es en lo que Dios se complace. Mucha gente piensa que leyendo su Biblia de vez en cuando lo llevar‡ a la Salvaci—n, pero no es as’. Usted tiene que tomar acci—n.

 El libro de Romanos nos resume lo que debemos hacer para ser salvos. Lea por favor las siguientes escrituras.



1. El evangelio es lo œnico que tiene poder para salvarnos. El Evangelio son las "Buenas Nuevas" de Dios (Romanos 1:16).



2. La "mala nueva" es: que todos hemos pecado (Romanos 3:23).



3. "Muerte" en el Nuevo Testamento significa "separaci—n." El pecado nos separa de Dios y de la vida que Žl nos da (Romanos 5:12).



4. El remedio para el pecado es Jesœs quien muri— por nosotros. Su muerte en la cruz es el puente entre Dios y nosotros, y pasa por alto la separaci—n causada por nuestros pecados (Romanos 5:8).



5. La muerte de Jesœs nos justifica (declara que somos inocentes) a los ojos de Dios.

LA JUSTIFICACION ANTE DIOS


6. Primero: Debemos tener fe. Somos justificados gracias a nuestra fe en Jesœs y su muerte redentora (Romanos 5:1).



7. Segundo: Debemos ser bautizados. Bautizo significa "inmersi—n." La fe da inicio al proceso de salvaci—n, el bautismo lo completa (Romanos 6:3, 4).



8. Cuando somos bautizados pasan dos cosas: 

a. Somos de Cristo.

 b. Somos salvos para producir fruto (en otras palabras, ahora somos salvos y vamos a demostrar que Cristo vive en nosotros) (Romanos 7:4).



9. El hombre debe escoger entre dos alternativas: la vida o la muerte (Romanos 6:23).

ÀCUçL ESCOGE USTED?



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