MODESTIA EN VESTIRSE

por Elmer N. Dunlap Rouse

INTRODUCCION

Desde que Adán y Eva se dieron cuenta que estaban desnudos y Dios los vistió con túnicas de pieles, todo el mundo usa ropa (Gén. 3:7,21). Existe cierta confusión sobre cuánta ropa porque Dios no estableció medidas sino principios y estos dependen de la cultura y del sentido común. La cultura cambia. Por ejemplo, los judíos por muchos siglos creían que el cabello de la mujer era muy seductor, y por lo tanto, tenía que taparse hasta en la casa y sólo el marido podía mirarlo. Cien años atrás era indecente la mujer que enseñara sus piernas en público.

I. ¿QUE ES MODESTIA?

A. Como las palabras bíblicas y claves son "decoroso, con pudor y modestia" nos conviene definirlas bien. La primera palabra es "kosmio" que significa "adorno". La palabra griega para "pudor" en 1 Tim. 2:9 es "aidos" que significa "un sentido de vergüenza, modestia; discreto" y se traduce "temor" en Heb. 12:28. La palabra griega para "modestia" es "sofrosunes" y significa "sobrio, sano y dominio propio". Se traduce "cordura" en Hechos 26:25 donde Pablo protesta a Agripa que no está loco. Palabras de la misma raíz ocurren varias veces en Tito 2:2, 4 y 5 donde se traducen "prudente". Para resumir, la mujer debe vestirse de manera que adorne el evangelio en vez de afearlo, ser atractiva y a la vez, sencilla. Debe demostrar vergüenza y temor de Dios en su forma de vestir. Debe demostrar que está cuerda y en control de sí por restringir su vestir a ropa que conviene a la ocasión.

B. No es modesta la ropa que revela o enfatiza ciertas partes del cuerpo, o induce la mirada de hombres. Le falta la vergüenza a la mujer vestida para atraerse el interés sexual (lascivia, Gal.5:19). Por lo tanto, la ropa no debe ser muy corta, ni muy apretada, ni muy floja (transparente), ni muy baja de escote. Para juzgar bien la falda, uno debe de sentarse en una silla frente a un espejo y mirarse como los demás le miren. Si no le cubre bien, es muy corta.

C. Además, la palabra modesta significa sencillo, hasta humilde en el sentido de que no está tratando de competir en quién tiene el vestido más elegante o más costoso.

II. EL CRISTIANO Y LA MODA

A. Roberto Browning aconsejó a las mujeres, "No seáis las primeras en ninguna nueva moda, ni permitáis que la atención de la gente se fije sobre vosotras por ser las últimas". La cristiana no debe ser una ridícula ni una "enséñalotodo" por seguir la moda.

B. Dios prohibía a los israelitas que imitara a los costumbres abominables de las demás naciones (Lev. 18:30). Los cristianos deben de distinguirse del mundo por tener a Cristo en el corazón que, a la vez, se refleja en su forma piadosa de vestir. Si la moda cambia y todos los mundanos usan ropa modesta, ¡Amén! Pero cuando la moda no es buena, imitarlos convierte a uno en adúltero espiritual, según Santiago 4:4-5. Amor al mundo y sus cosas es incompatible con el amor de Dios (1 Jn. 2:15-17). Dios solo recibe a uno si no toca lo inmundo (2 Cor. 6:14-7:1).

III. PIEDRA DE TROPIEZO

A. No se debe ser piedra de tropiezo para otros, ni a los hombres ni a otras mujeres que van a imitar su vestir (Luc. 17:1-2). Como el hombre no debe mirar a una mujer para codiciarla (Mat. 5:28) la mujer no debe vestirse para incitar las miradas. Algunos hombres van a tener pensamientos impuros no importa como se vista la mujer, pero ningún hombre normal puede mirar a una mujer con poca ropa por mucho tiempo y no tener pensamientos impuros.

B. Algunos citan 1 Cor. 10:32 para obligar a las hermanas a acatar los gustos de ellos o de alguna secta. No es malo agradar a los demás, pero ser tropiezo no significa ofender los gustos de otro, sino inducir al otro a pecar. Las hermanas quieren que todos sean salvos (1 Cor. 10:33) y por amor a las visitas a los cultos, se visten de manera decorosa. Al mismo tiempo, es un pecado hacer leyes o reglas en adición a las que están en la Biblia.

C. Deut. 22:5 enseña que uno debe de vestir según su sexo para que los hombres parezcan hombres y las mujeres parezcan mujeres. De hecho, la ropa de las mujeres en el tiempo de Cristo era igual a la ropa de los hombres, aunque un poco más larga.

IV. EL VESTIR Y EL CRIMEN

A. No es posible vestirse como ramera y ser confundida con una santa (Prov. 7:10). La ropa es un mensaje a los demás y si uno se viste con respeto, va a recibir respeto. A veces suceden violaciones porque, aunque la mujer dijo que no, su forma de vestir dijo que sí.

B. Porque Betsabé bañaba su cuerpo a la vista del Rey David, este pecó. El varón conforme al corazón de Dios, al ver una mujer desnuda, adulteró con ella, mintió y luego mandó matar a su marido (2 Sam. 11; Hech. 13:22). !Que diferente hubiera sido si Betsabé hubiera sido una mujer más cuidadosa!

V. EL VESTIR Y CONSEGUIR UN NOVIO

Es un error atraer a un novio por vestir con lascivia. En primer lugar, no atrae a un compañero perdurable de carácter, sino sólo un picaflor que pronto perseguirá a otra. La desnudez en la mujer es señal de debilidad y miedo porque demuestra que no puede atraer a un hombre sino fuera por lo físico y lo físico es un lazo muy flojo.

VI. CONCLUSION

Por último, lo más importante para Dios no es el vestido sino el corazón (1 Sam. 16:7). Como el reino de Dios no consiste en comida ni bebida, tampoco consiste en vestido sino en justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Los cristianos no deben hacerse jueces, contristándose unos a otros, sino amantes de lo bueno, aceptándose unos a otros y decididos en no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano (Rom. 14:13-15, 17).

©1993